jueves, 22 de septiembre de 2011

Montjuic

Durante el tiempo que viví en Barcelona pagué de forma absurda un alquiler por una casa en la que prácticamente no vivía. Me pasaba las mañanas y las tardes, y más de una noche, por las calles cargando con una mochila, mi carpeta de trabajos de clase mezclados con trabajos de tiempo libre y el tubo donde guardaba los dibujos más importantes y terminados, perfecta y limpiamente enrollados y protegidos.
Este dibujo nunca llegué a terminarlo. Recuerdo que me entretuve durante horas con cosas que pasaban a mi alrededor, como una pareja japonesa con todos sus invitados sacándose las fotos de rigor de una boda recién celebrada por los alrededores. Al final tuve que irme. Sentada en la piedra se me empezaron a dormir y enfriar las piernas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario